11.1.08

Si el abuelo toma más de 4 pastillas distintas: ¡ojo!



Lo contamos en el Journal Club de Residentes de Familia, pero también lo copio aquí:


INFORMACION PARA PACIENTES

El anciano está frecuentemente polimedicado, según se cuenta en un artículo publicado en la revista médica Family Phisician.

Se considera grupo de riesgo a los ancianos que toman más de cuatro medicamentos distintos. Un tercio de estos pacientes sufre al año un efecto adverso medicamentoso. Un tercio de estos efectos adversos podría haberse evitado.

Los efectos más frecuentes son las caidas (con fractura de cadera como complicación fundamental), la confusión mental y los picores (urticaria).

El riesgo de polimedicación inadecuada aumenta cuando el paciente es visto por múltiples especialistas distintos, que no se coordinan entre sí. Por eso es clave el papel del médico de atención primaria (médico de cabecera) que revise periodicamente (como mínimo una vez al año) la medicación que toma el anciano para así retirar los fármacos innecesarios o ajustar las dosis.

Hay cinco preguntas que debería hacer a su médico sobre su tratamiento, sobre todo si es mayor de 65 años y toma más de 4 fármacos. Estas preguntas deben revisarse una vez al año y cada vez que se introduzca un nuevo medicamento.

1) ¿La indicación para lo que se recetó el fármaco está todavía presente?
2) ¿Hay duplicaciones en el tratamiento (por ejemplo dos fármacos de la misma clase)? ¿Se puede simplificar la lista?
3) ¿Hay fármacos en la lista que se hayan prescrito para tratar una reacción adversa de otro fármaco? Si es así ¿se puede retirar el fármaco causal?
4) ¿Puede ser la dosis actual demasiado baja o demasiado alta para mi edad y para mis riñones?
5) ¿Hay interacciones entre fármacos o entre fármaco y alguna de mis enfermedades?

Por otra parte, se calcula que la mitad de los pacientes no se toma el tratamiento que le manda su médico. Es fundamental que usted tome sus tratamientos, y si por cualquier razón no los toma o ha decidido dejar de tomarlos por su cuenta debe comentarlo con su médico de confianza.

Es importante para su seguridad y su salud que su médico sepa exactamente qué medicinas toma y cuales no quiere tomar. También es de gran ayuda llevar al médico una lista actualizada de su medicación (incluso cuando se va a urgencias). ¡Una buena idea es, por supuesto, utilizar keyose para tener esa lista actualizada y siempre disponible!



Y AHORA UNOS COMENTARIOS MAS PARA MEDICOS

El artículo del American Family Phisician de Diciembre de 2007 titulado: Minimizing Adverse Drug Events in Older Patients es una excelente revisión sobre un tema muy frecuente y a menudo olvidado: la polimedicación del paciente anciano.

Se calcula que uno de cada tres ancianos que toman más de 4 fármacos experimentarán cada año un efecto adverso, de los cuales dos tercios requerirán asistencia médica debido a ello. El 95% de esos efectos adversos son previsibles y el 30% son prevenibles.

Los más frecuentes son las caidas, las fracturas de cadera, el delirio y la urticaria.

Es asombroso el número de pacientes ancianos que están polimedicados. La mitad de los pacientes ancianos en consultas de atención primaria utiliza al menos 5 fármacos a la semana y un 12% utiliza más de 10 fármacos. A mayor número de fármacos, mayor probabilidad de efectos secundarios y de interacciones farmacológicas.

El artículo también toca superficialmente el tema de la "prescripción insuficiente", esto es pacientes ancianos en los que no se prescribe un determinado fármaco pese a estar indicado. Por ejemplo de los pacientes con historia de infarto agudo de miocardio el 60% no toma aspirina y el 75% no toma un betabloqueante (pese a que están claramente indicados). El control del dolor es otro claro ejemplo de tratamiento insuficiente (o excesivo) frecuente.

Se habla de pasada del incumplimiento terapeútico; que sorprendentemente es frecuentísimo: aproximadamente la mitad de los pacientes no cumple el tratamiento prescrito por su médico.

En el artículo (disponible a texto completo) se dan una serie de recomendaciones (básicamente las derivadas del consenso de Beers) con una interesante lista de fármacos a evitar y de interacciones medicamentosas comunes, que no reproduzco aquí porque puede consultarse fácilmente.

Las recomendaciones generales son:

1- Identificar los medicamentos potencialmente inapropiados siguiendo los criterios de Beers.
2- Revisar la medicación de cada paciente anciano cada 6 o 12 meses, y siempre que haya un cambio en la medicación.
3- Controlar de cerca a los pacientes que toman fármacos psicotropos o más de 4 fármacos; tienen un mayor riesgo de caida.
4- Usar el cuestionario de Hamdy para decidir qué fármacos hay que suspender en cada revisión de fármacos.
5- Tener en cuenta los tratmaientos no farmacológicos y considerar aquellos fármacos con beneficios claros y que podría estar indicado añadir.
6- Estimar la función renal usando fórmulas como la de Cockcroft-Gauly o la MDRD para ajustar las dosis consecuentemente.
7- Considerar el cambio a medicación combinada o a dosis diaria única para mejorar el cumplimiento terapeútico, manteniendo un equilibrio adecuado entre conveniencia y precio del fármaco.
8- Combinar ayudas cognitivas (recordatorios) y educación sanitaria para mejorar el cumplimiento terapeútico.

Las preguntas de Hamdy son:

1) ¿La indicación para lo que se recetó el fármaco está todavía presente?
2) ¿Hay duplicaciones en el tratamient (por ejemplo fármacos de la misma clase)? ¿Se puede simplificar?
3) ¿Hay fármacos en la lista que se hayan prescrito para tratar una reacción adversa de otro fármaco? Si es así ¿se puede retirar el fármaco causal?
4) ¿Puede ser la dosis actual subterapeútica o tóxica debido a la edad y función renal del paciente?
5) ¿Hay interacciones entre fármacos o entre fármaco y alguna enfermedad del paciente?

Algunas reflexiones:

Este artículo tiene mucho que enseñarnos a los residentes de medicina de familia. El médico de atención primaria debe ser el experto en la atención continuada del paciente. Y esto incluye evitar en lo posible la polimedicación (tan frecuente cuando el paciente es atendido por múltiples especialistas fragmentados).

Por tanto no debemos dejar escapar la oportunidad de hacernos las 5 preguntas de Hamdy (que deberíamos tatuarnos en la mano) cada vez que veamos a un paciente anciano que toma más de 4 fármacos. No importa si estamos ya en nuestra consulta de primaria, como si vemos al paciente en urgencias o en alguna consulta de una rotación por especialidad. Debemos estar siempre alerta.

Otro detalle que me parece de gran importancia es el hecho de que la creatinina plasmática no nos sirve para valorar la función renal de un paciente anciano. La razón es que la masa muscular en un anciano es menor que en un adulto joven. Podemos (y debemos) usar las fórmulas como la de Cockcroft-Gauly (disponible gratuitamente en internet). Por ejemplo una creatinina de 1.1 en un varón de 60 kilos de peso y 30 años supone un filtrado glomerular de 83 cc/min. Pero en un anciano de 80 años supone un filtrado de solo 45 cc/min. Por debajo de 50 cc/min aumenta el riesgo de efectos adversos. Por debajo de 30 cc/min hay que ajustar los tratamientos.

También resulta clave la recomendación de probar terapias no farmacológicas. Algo de ejercicio puede diminuir la lumbalgia y evitar el uso de antiinflamatios, ir a un centro de la tercera edad para fomentar la socialización del paciente puede prevenir un cuadro depresivo y evitar el uso de fármacos psicotropos.

2 comentarios:

Mj dijo...

Nada que ver con este post, pero ayer vi este "reportaje" y pensé que te gustaría verlo:

http://www.informativos.telecinco.es/reporteros/negocio/recetas/dn_59773.htm

Anónimo dijo...

Hola,

respecto a tu comentario un apunte que se debería tener en cuenta en los ancianos polimedicados. El color de las pastillas en relación con los medicamentos genéricos. Muchos pacientes refieren el color de la pastilla cuando se les pregunta por su tratamiento. Creo que debería exigirse a los laboratorios de genéricos que todas las presentaciones sean iguales en cuanto tamaño y color de las pastillas ya que si se prescribe por principio activo y las farmacias dispensan diferentes marcas de genérico se puede crear confusión en el paciente, además de que los excipientes varían de unos genéricos a otros.

Es una sugerencia para los fabricantes de genéricos.